miércoles, 25 de junio de 2014

Córeo de la semana

Los The Knife han hecho una canción contra las políticas anti-inmigración de la UE: ¿por qué crear muros contra los héroes? Pasa la mopa para que el suelo esté limpito y prepárate a bailar esta versión Podemos de la Macarena.


martes, 24 de junio de 2014

Me enamoré de una estrella del porno internacional

It never rains but it pours!!! Croacia eliminada. Vuelvo a estar sin equipo. Estoy empezando a pensar que soy kriptonita para el fútbol: equipo al que le echo el ojo, equipo que cae. Supongo que sólo es justo, después de tantos años en los que el fútbol fue kriptonita para mí. Y mira que lo intento. Me preparo mi humus y mis chips, lleno la nevera de cervezas de importación y dejo a mano una buena pila de revistas de moda por si el partido es aburrido, pero ni con esas. Claro que, como cantaban los Garbage, toda mi vida sólo he sido feliz cuando llueve y es complicado.

Este se prometía un verano de goles, porno y series, pero se va a quedar en lo tercero. A veces, creo que soy un personaje de uno de los capítulos de Inside No. 9, encerrado en un bucle espacio-temporal donde las temporadas se suceden a golpe de clic, mientras el ordenador se niega a apagarse. Noches de bulimia y de ilusión, que cantaban los Navajita Plateá. Claro que a caballo regalao, no le mires los brackets, o como dicen los ingleses: beggars can’t be choosers.

Es lo malo que tiene el cibertedero en que se ha convertido Internet, que está lleno de tramps como el del tercer capítulo de Inside No. 9. Para muestra, un botón: estaba servidor acopiándose del material del que están hechos los sueños, i.e., de una bonita colección de películas porno de Paddy O’Brian para soportar estos calores, cuando me encuentro en una escena a uno de mis CDP (compañeros de pesas) del gimnasio. Oh my!!! Se llama Leo Domenico, pero ya os advierto, mirad que estéis solos en la oficina si lo buscáis en las imágenes de Google, porque os podéis llevar más de un susto.

Yo susto, lo que se dice susto, no me llevé, pero la verdad es que cuando los sueños se convierten en centímetros, la cosa pierde bastante morbo. Más que nada porque algún día estuve tonteando con la idea de que fuera el padre de mis hijos, y ahora no sé, quizás me estuviera precipitando un poco.

Ya conté aquí alguna vez lo que dijo Goldie Hawn: “Sólo hay tres edades para la mujer en Hollywood: la tía buena, la abogada y “Paseando a Miss Daisy”. Para el gay en Madrid sólo hay tres edades: Grindr, adicto a las series y el Black & White.

Ay, Melania, éramos las mejores, pero de eso ha pasado mucho tiempo, y ahora tenemos el router al rojo vivo.


sábado, 21 de junio de 2014

Ya tengo equipo

Después del bluff de España e Inglaterra en el mundial, ya tengo equipo. A los jugadores de Croacia les han pillado en bolas en la piscina después de perder con Brasil y se han mosqueado mogollón. Las fotos no pueden ser más mariconas. Son los terceros de su grupo, pero supongo que si ganan a México el lunes se clasifican.






miércoles, 18 de junio de 2014

Los que tienen que servir

No sé si Felipe casi-VI celebra “Anything can happen thursday” como Sheldon Cooper, aunque tal y como está el patio últimamente, aquí puede pasar de todo el lunes en Juego de Tronos, el martes en el gimnasio, el miércoles en el Mundial, el jueves en Gran Vía y el viernes en el Bearbie… Vivimos tiempos desquiciados, que decía Hamlet, otro príncipe destronado.

En lo que sí coincide servidor con Sheldon (aparte de la pedrada que tenemos, según mi familia) es en que a los dos nos da sueño la ropa con mucho suavizante. Así estoy, que me duermo hasta en las duchas del gimnasio, ahora que he decido echar tres tapones de Mimosín para que las toallas salgan mullidas. No sé si lo he contado alguna vez, pero en el gim siempre voy de negro riguroso: "I wear black in the outside because black is what I feel on the inside", que cantaban los Smiths. O respondiendo a la copla: “por qué te vistes de negro, ay de negro, si no se te ha muerto nadie”. Pues chica, por lo de siempre, porque vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero…

Claro que uno también se cansa de aspiraciones, así que estoy pensando en abonarme a la mentira (la cochina, no la de omisión de verdad). Volviendo a Hamlet: "con el cebo de la mentira se pesca una carpa de verdad". Todavía no he decido cómo, pero ahí lo dejo.

Me encantó el final de Juego de Tronos, cuando Arya Stark suelta lo de: Valar Morghulis (Todos los hombres deben morir, en Alto Valyrio), a lo que Ternesio Terys responde: Valar Dohaeris (Todos los hombres deben servir).

Y es que ya lo decía Amparo Soler Lear en Las que tienen que servir (una de mis películas españolas favoritas de siempre): "trabajar es muy duro, servir va más con una".

jueves, 5 de junio de 2014

Córeo de la semana

Después de su primer single, Call you out, aquí llegan las Juce con mi canción de la semana, si no del mes. It's a skin thing...

lunes, 2 de junio de 2014

Hey, mr. dj...

Ahora que empieza la época de festivales, uno de los vídeos de Saturday Night Life con los que más me he reído en mucho tiempo.

jueves, 29 de mayo de 2014

¿Nos hemos vuelto espárragos?

Sí, me refiero al señor Asperger (espárrago, en alemán), un lindo caballero austriaco que dio nombre de verdura diurética a ese síndrome de autismo leve que han puesto tan de moda los frikis (dícese de toda persona que acaba viviendo en Madrid) y los nerds (empollones de toda la vida).

La idea me vino el otro día viendo “Silicon Valley” (HBO), serie protagonizada por nerds con graves problemas de interacción social: nos estamos comunicando con herramientas creadas por personas con graves problemas para la comunicación.

Los niñatos que han creado whatsapp, facebook, instagram y grindr son personas que tienen problemas para hablar hasta con su amigo imaginario, para que nos entendamos. Que sí, que ahora son todos millonarios y les ves en una conferencia más a gusto que un guarrillo en un charco, pero no nos engañemos, once a nerd, always a nerd.

Podría pensarse que a priori eran los más indicados para librar esa batalla, como el enfermo que se hace médico para estudiar su enfermedad, pero es que han acabado imponiendo su paradigma en el resto. Vamos, que nos comunicamos, hacemos amigos y ligamos como si tuviéramos ataques de pánico, miedo escénico o la autoestima física por los suelos.

Que estoy a favor del movimiento friki (yo también he votado a Podemos), contra el bulling de los tronistas y hasta puedo ver sexy un asperger con charm y carisma como el de Sheldon Cooper, pero una cosa no quita la otra.

Es todo lo contrario del “en casa de herrero, cuchara de palo”, es como si el herrero hubiera dejado el negocio en manos de su hijo epiléptico, con todos mis respetos por la epilespsia, que también me he tragado entera “El show de Michael J. Fox” (Comedy Central).

Lo que subyace aquí es la ley del mínimo esfuerzo y el máximo narcisismo, vamos, lo que comúnmente se entiende por no dar la cara. Follar a golpe de clic, dejar conversaciones inacabadas en el whatsapp, bloquear a gente en el facebook, colgar tu foto más aparentosa en instagram, bombardear a gente con emoticonos. ¿De verdad es lo que queremos?

No quiero ser “deliberadamente” reaccionario, pero recuerdo un tiempo en el que los modelos no eran Zuckerberg, Gates o Jobs, sino Cari Grant o Marlene Dietrich. Cuando yo era pequeño la gente todavía colgaba posters de Marlon Brando en las paredes.

Por favor, que vuelva el teléfono fijo.


2017: tibio y desafecto

Ay, que ya nadie se acuerda de 2017. Aquí va mi resumen: Lo mejor del año  * La frase de "Juego de Tronos": “Maybe it real...