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miércoles, 2 de julio de 2008

Afrocatalana II

El libro de Fesser tiene capítulos infames, como cuando se va a pescar a Alaska, que no hay por dónde cogerlo, otros más graciosos, como sus viajes a Manhattan, pero the rule of thumb es mucha cena autocomplaciente con parejas liberales y mucha barrera lingüística. Vi el otro día Cándida, la película que dirigió y escribió a medias con su hermano y, bueno, se puede decir que, aparte de condescendiente, es bastante autobiográfica, por lo menos en lo que al viaje a América se refiere.

2) The rule of thumb: regla general, regla de oro. Una costumbre. Antiguamente, en Inglaterra, el marido estaba autorizado a pegar a su esposa con una barra que no excediera en anchura la del dedo pulgar. Cuidaaaao

3) “Los oppies: the organic people. La gente orgánica. Se meten a granjeros, pero mantienen un pie en sus oficinas de Wall Street para no tener que renunciar al último modelo 4x4. Gracias a los móviles, cuidan el maíz de sus huertas mientras manejan a distancia la cartera de acciones de algún cliente (…). Al contrario que los hippies, que abandonaron lo material para integrarse en la naturaleza, los oppies se traen al campo sus equipos estereofónicos, sus ordenadores y su Internet.”

4) “Cualquier menor que emigre a Estados Unidos solamente puede obtener el estatus legal a través de sus progenitores. Una vez que haya entrado de forma ilegal, ya no existe posibilidad humana ni divina de regularizar su situación. El retorno al país de origen, para iniciar desde allí los trámites, tampoco garantiza el éxito de un proceso que, en muchas ocasiones, comienza por la prohibición de volver a pisar suelo norteamericano en un periodo de 10 años. Al mismo tiempo las fuerzas armadas sufren una grave crisis de alistamiento. El Pentágono ha cruzado ambas informaciones e intenta persuadir a los legisladores para que le permitan ofrecer el pasaporte azul a cambio de vestir por dos años el uniforme”. Con un día en combate, ya tienes derecho a solicitar la ciudadanía.

En un país que pone tantas trabas a los extranjeros para entrar, para trabajar, para quedarse, para mudarse, para todo, se le quitan a uno las ganas de ir.

Si no fuera porque el sueño de toda afrocatalana es encontrar su IBM (Ideal Black Man), aquí iba estar yo, preparando el pasaporte.

martes, 1 de julio de 2008

Afrocatalana

En el libro “A cien millas de Manhattan”, de Guillermo Fesser, aprendes muchas curiosidades sobre los americanos, sus usos y costumbres, así como sobre su historia.

1) Por ejemplo, la de la ruta del Tren Subterráneo, la organización de aquellos que ayudaban a los esclavos a llegar a los estados libres del norte:

“… los negros tampoco estaban familiarizados con el lenguaje de las estrellas, imprescindible para orientarse durante las largas caminatas que siempre habían de realizarse al amparo de la noche. La interpretación del cielo era un privilegio acotado a las naciones de navegantes. Los pueblos de África se orientaban tradicionalmente por el sol. Se ponían en marcha al amanecer y acampaban siempre antes del crepúsculo para poder controlar el terreno de su asentamiento. El viejo continente se administraba como lo había hecho el resto de la humanidad hasta la llegada de los veloces medios de comunicación, por la demarcación de las comarcas. Extensiones que englobaban a todos los habitantes capaces de ir y de volver en una jornada a los puestos donde se establecían los mercados. Líneas divisorias que en Europa se habían desvanecido por el trazado de las provincias, salvo en lugares de excepcional arraigo cultural como era el caso de Cataluña”

Por ello, los maquinistas del Tren utilizaban las letras de los gospell (derivado de godspell, palabra de Dios) y los espirituales como The Drinking Gourd, cazo de calabaza con el que los esclavos bebían agua de los cubos, para trazar un camino cifrado hacia otro cazo, el de la Osa Menor, con la estrella Polar al final del cazo, para ayudarles en las huidas nocturnas.

Los quilt, las mantas que tejían las esclavas, se colocaban sobre los techos de las barracas y tenían estampados cifrados que indicaban entra, herrero que puede quitarte las cadenas, desvíate, cazadores de recompensas en la zona, etc.

Febrero es el mes de la Memoria de la Raza Negra. Sí, ya sé que estamos en julio y que este finde celebramos el día de la Memoria de Stonewall. Pero es que para mí todo it's a skin thing.




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