Llevo un retrrrraso trrrremendo (à la Nati Mistral), esto es del jueves, cuando nos quedamos Pepa y yo hasta las 4:00 am para animar a Javier Fernández. El programa de esa noche no está editado por la reclamación de copyright del International Olympic Committee, pero aquí va otro donde el cuádruple axel le salió aún mejor. La coreografía, de Morozov. Quedó décimocuarto.
lunes, 22 de febrero de 2010
miércoles, 17 de febrero de 2010
Acuérdate de que eres polvo
Miércoles de ceniza, enterramos la sardina y empieza la cuaresma. Cuarenta días se retiró Jesús al desierto antes de su ministerio. Cuarenta días se retiró Moisés, cuarenta días duró el diluvio y cuarenta días duró la marcha de los judíos.

Por eso, empiezan hoy los cuarenta días de penitencia y reflexión antes de la Pascua. Me encanta la tríada pecado-arrempentimiento-perdón. Y la penitencia: el ayuno, la abstinencia, la austeridad, la solidaridad, la plegaria, la moderación del lujo y de la bedida. Bueno, de la bebida no, aunque prometo rigor, pero cuesta cuando como bien dice la vecina vives en un pandemonio inacabable.
La carne sí se que ha acabado. Cuarenta días de meditación y recogimiento con el objetivo de prepararte para tener el corazón libre para amar.
Sólo queda el consuelo de buñuelos, roscos, torrijas y miel sobre hojuelas.

Por eso, empiezan hoy los cuarenta días de penitencia y reflexión antes de la Pascua. Me encanta la tríada pecado-arrempentimiento-perdón. Y la penitencia: el ayuno, la abstinencia, la austeridad, la solidaridad, la plegaria, la moderación del lujo y de la bedida. Bueno, de la bebida no, aunque prometo rigor, pero cuesta cuando como bien dice la vecina vives en un pandemonio inacabable.
La carne sí se que ha acabado. Cuarenta días de meditación y recogimiento con el objetivo de prepararte para tener el corazón libre para amar.
Sólo queda el consuelo de buñuelos, roscos, torrijas y miel sobre hojuelas.
martes, 16 de febrero de 2010
David Hare
El festival Escena contemporánea le dedica un ciclo a David Hare, el gran dramaturgo británico, conocido además por ser el guionista de Las horas, El lector o Herida. David Hare dio una conferencia hace tres semanas en el Reina Sofía donde estuvo dos horas hablando de su carrera e inevitablemente de los últimos 30 años en Inglaterra. Bromeó con el teatro francés (según él, en Francia sólo tienen Boulevard, Avant-garde y la Comédie), explicó su compromiso político y habló de la necesidad de un teatro que refleje temas actuales. Las obras que se han estrenado luego dentro del festival no han estado a la altura: The Blue Room (que hizo Nicole Kidman en Broadway en 1999) y Skylight me dieron vergüenza ajena directamente. El teatro alternativo es lo que tiene.

En 2003, Calixto Bieito le dedicó un ciclo en el Teatro Romea de Barcelona, donde se representaron sus tres últimas obras por aquel entonces: “La brisa de la vida” la hicieron Amparo Ribelles y Núria Espert (en Londres fueron Maggie Smith y Judi Dench); “Skylight” (Celobert) con Josep Maria Pou y Marta Calvó; y “My zinc bed” (El meu llit de zinc), con actores menos conocidos. En Madrid, Joaquín Kremel es especial fan de Hare, pues ha estrenado "Skylight", "El beso de judas" y "Vía dolorosa", su monólogo sobre el conflicto palestino, que el propio Hare interpretó en Barna en el Romea en el 2003.

Casualmente, las tres obras que estrenó Bieito son las que yo he leído de Hare, y las tres me encantan, sobre todo Skylight, que me marcó especialmente. No puedo con los que dicen que el teatro no es para leer, sino para verlo representado. Es más, soy de los que piensan que el teatro debería grabarse siempre. ¿De qué otra forma puedes ver las obras que te interesan? Con lo difícil que es incluso encontrar traducciones de algunos textos. Sin ir más lejos, Hare no se ha publicado nunca en castellano. Es cierto que la experiencia del teatro en vivo, cuando funciona, es exclusiva y mágica, pero no siempre tienes la edad, ni la ubicación ni el dinero para ver todo lo que te interesa. Es más, la versión de Skylight que se ha estrenado en el Escena contemporánea es para prohibir que se representen algunas obras.

En 2003, Calixto Bieito le dedicó un ciclo en el Teatro Romea de Barcelona, donde se representaron sus tres últimas obras por aquel entonces: “La brisa de la vida” la hicieron Amparo Ribelles y Núria Espert (en Londres fueron Maggie Smith y Judi Dench); “Skylight” (Celobert) con Josep Maria Pou y Marta Calvó; y “My zinc bed” (El meu llit de zinc), con actores menos conocidos. En Madrid, Joaquín Kremel es especial fan de Hare, pues ha estrenado "Skylight", "El beso de judas" y "Vía dolorosa", su monólogo sobre el conflicto palestino, que el propio Hare interpretó en Barna en el Romea en el 2003.

Casualmente, las tres obras que estrenó Bieito son las que yo he leído de Hare, y las tres me encantan, sobre todo Skylight, que me marcó especialmente. No puedo con los que dicen que el teatro no es para leer, sino para verlo representado. Es más, soy de los que piensan que el teatro debería grabarse siempre. ¿De qué otra forma puedes ver las obras que te interesan? Con lo difícil que es incluso encontrar traducciones de algunos textos. Sin ir más lejos, Hare no se ha publicado nunca en castellano. Es cierto que la experiencia del teatro en vivo, cuando funciona, es exclusiva y mágica, pero no siempre tienes la edad, ni la ubicación ni el dinero para ver todo lo que te interesa. Es más, la versión de Skylight que se ha estrenado en el Escena contemporánea es para prohibir que se representen algunas obras.
sábado, 13 de febrero de 2010
jueves, 11 de febrero de 2010
Ava
"No era presumida, no se maquillaba, no necesitaba nada. Siempre iba natural. Tenía una inmensa capacidad de recuperación física: le bastaba una hora de sueño para trabajar luego diez horas seguidas. Era una mujer para la que no existían las leyes, sólo sus propios impulsos. El dinero no era importante para ella. Era desprendida y generosa; muy amiga de sus amigos, con una lealtad inmensa, y se daba íntegra. Ese darse, esa sensibilidad constante y excesiva fue lo que le impidió ser plenamente feliz y encontrar el amor. Sus relaciones no podían durar porque exigía una absoluta reciprocidad. Era una mujer de extremos, lo que la llevaba a ser irritable y caprichosa. Fue una mujer constantemente incomprendida, a la que quise mucho. Muchísimo." (Luis Miguel Dominguín)


Suscribirse a:
Entradas (Atom)
2017: tibio y desafecto
Ay, que ya nadie se acuerda de 2017. Aquí va mi resumen: Lo mejor del año * La frase de "Juego de Tronos": “Maybe it real...
-
Estoy harta de hacer la BBC (bodas, bautizos y comuniones), pero como el Hola paga, pues allí me colé y en su fiesta me planté, como cantaba...
-
Esta semana que ha muerto John Hughes y que de repente todas las modernas recuerdan El club de los cinco , La chica de rosa o Todo en un día...
-
Relato de verano 5. Lunes, 15-08-2011, 23:30 Bajo una luna de lo más flamenca, apoyada en el quicio de mi ventana, contemplaba los tejados d...