jueves, 29 de enero de 2009

Les matins de Paris II

Seguimos madrugando para ofreceros el todo París...


Mi espíritu, mi estilo (en Dior)...


Porque hay que saber coger un cigarro.


Y atarte un pañuelo...


Si tienes cuello, claro. Si no, deja la bufanda en casa.


Bota alta, esta vez por fuera


Otro bolso maravillas


Claro que también hay mucha absurdity. Huye de ellas.


Cari, si te hubieras puesto los tacones...


Él es fashion editor y él si lleva ese gorro, ese gorro se lleva.


martes, 27 de enero de 2009

Les matins de Paris

En moda, se dice que es más interesante lo que ocurre fuera que dentro de las pasarelas. Por eso siempre prefiero observar a la gente que asiste a los desfiles, que en París van espectaculares. Esas paredes de fondo...


Mi espíritu, mi estilo...


Abrigos superpuestos, el segundo a modo de capa.


El bolso maravillas.


Esos manguitos de peluche...


Pajarita con camisa de cuadros y bloc de notas.


Faldón, bota alta por dentro y bloc de notas.


Esa mirada perdida en la nada.


Abrigo maxi y charco.


Bufanda chillona.


jueves, 22 de enero de 2009

Pascal y el amor

Ayer me llamó Becky del Páramo para comentarme que el ensayo general de “El Encuentro de Descartes con Pascal Joven” en el Teatro Español era de puertas abiertas para los que tenemos el carnet de la Unión de actores. Se estrena hoy.



Dirigida y protagonizada por Josep Maria Flotats, con la réplica de Albert Triola, se trata de una obra de Jean-Claude Brisville de 1986 donde el autor recrea una conversación imaginaria entre los dos filósofos, que se encontraron realmente durante unas horas en un convento de París en 1647. Descartes, racionalista y pragmático, viajero y bon vivant, confía en el poder de la inteligencia. Pascal, matemático y místico, asceta y enfermo, confía en Jesucristo y duda de la razón. La visita se produce a petición de Pascal, con la excusa de pedirle una firma a favor de un jansenista atacado por los jesuitas, pero detrás hay mucho más. Pascal habla de la vacuidad de los números, la inutilidad de las matemáticas e incluso llega a intuir la teoría del Principio de incertidumbre de Heisenberg ¡300 años antes!

Flotats está un poco sobreactuado, como todos los grandes. Empieza impostando no un acento, más bien una entonación francesa en su fraseo, que a los veinte minutos rebaja un poco, justo cuando nos hemos acostumbrado al olor de incienso que bajaba del escenario. Triola está bien, opta por la naturalidad, aunque Pascal debía de ser muy poco natural.

No he leído un texto filosófico en mi vida, pero sí me he acordado de Mi noche con Maud, la película de Rohmer, incluida en sus Cuentos morales. Fue ahí donde oí hablar por primera vez de Pascal y los jansenistas. De hecho, está ambientada en Clermont-Ferrand, de donde era Pascal. Volví a leer el guión anoche y creo que Brisville se ha tomado la licencia de poner los pensamientos del último Pascal en un Pascal de 26 años para dar credibilidad al choque dialéctico de los dos filósofos en la fecha de su encuentro. Fue al final de su vida cuando Pascal afirmó: “Toda la física no vale una hora de dolor” o “Las matemáticas son inútiles en su profundidad”. Que lo diga de joven me parece poco creíble para el personaje. Sus teorías parecen más fruto de una rebeldía adolescente que de un metafísico. La madurez de Descartes (y Flotats) le da un peso a sus ideas que quizá contra un Pascal maduro no tendrían. Aún así, el texto tiene fuerza dramática. Teatro de texto e ideas. Como La Cena, la otra representación de Brisville que hizo Flotats, que vi en Málaga en el 2006.

Reflexión: después de leer sobre el cálculo de probabilidades de Pascal y la esperanza matemática (el producto del beneficio por la probabilidad) en el texto de Rohmer, creo que no tengo amantes por la teoría de la apuesta de Pascal. En el fondo, dudo muchísimo de que exista el amor. No obstante, apuesto por él y me encuentro en la situación pascaliana. Hipótesis A: el amor no existe, por lo que debes ser menos exigente y tener amantes. Hipótesis B: el amor existe y vale la pena seguir buscándolo (22 positions in a one-night stand, que cantaba Prince). Yo creo que la hipótesis B tiene muchas menos probabilidades de ser cierta que la A, pongamos un 10% frente a un 90%. Aún así, no puedo dejar de apostar por la B porque es la única que me permite vivir. Supongamos que apostara por la A y se cumpliera la B: sería un fracaso completo. Por lo tanto, debo elegir la B porque es la única que justifica mi vida y mis acciones, ya que el beneficio es infinito (para Pascal era la salvación). El argumento pierde absolutamente su valor para alguien que sea totalmente incrédulo, ya que infinito por cero es igual a cero.


martes, 20 de enero de 2009

Más es más (de lo mismo)

"Vamos a brindar con copas de champán,
para celebrar que más es más..."

Bueno, bueno, bueno. Fangoria saca nuevo single, Más es más, y los foros se vuelven locos. Que si el vídeo es copiado al "Single Ladies" de Beyoncé, que si su canción más mala hasta la fecha, que si es demasiado gay, que si se quieren subir al carro de Milkyway, que qué bueno era Una temporada en el infierno, que la crítica se los va a cargar...

En fin, a mí me ha parecido un poco más de lo mismo. Quiero decir, para el primer single siempre eligen el más petardo. Todavía me sonrojo con la letra de Criticar por criticar, pero al final es la que más he bailado de su último disco. Que se pongan marica noventas me encanta. Cierto que están más Nancys Rubias que nunca, no sólo por la peluca de ella, la letra es hipernancys. Su filosofía antiminimalista del Más es más llevan años pregonándola, así que nada nuevo bajo el cielo. A mí me recuerda al Más y más, el antiguo Mercadona. No es una canción como para llevarla a Benicàssim, pero sí al concierto de Teletaxi o la feria de Benalmádena. Mientras no vayan a DEC a hablar de Susy Pop... Por cierto, yo creo que Tony Aguilar se ha retocado algo (Me quiero retocar, remodelar... como dice la canción).




lunes, 19 de enero de 2009

Alberto García-Álix o los grises sin sombras

Retrospectiva de García-Álix en el Reina Sofía, con la excusa de la presentación de un vídeo, De donde no se vuelve, donde el artista revisa su obra y poetiza sobre su mundo. El vídeo no está mal, pero para mí solo los títulos de sus fotografías hablan más y mejor. Como Lo que dura un beso o Noche en el harén de un Geiperman.


Los tópicos: García-Álix fotografía Harleys, tatuajes, picos, teddy boys, actores porno, rockers, presos… Él es todo eso y más. Sus fotos más antiguas son más estéticas, con más composición, siempre frontales. Con el paso de los años son más desnudas, más sentidas. Huelen a sábanas sucias, gasolina y caballo. Sí, la mística de la heroína. Es su cliché.

Los retratos: Eduardo Haro-Ibars, Fabio McNamara, Camarón, Jodorovsky, Rossy de Palma… Pero sobre todos sus amigos y su hermano Wally. Como él mismo dice, con la heroína no puedes irte de rositas, y son muchos los que cayeron en el camino, entre ellos su hermano.


Es un Madrid, el suyo, que se ha retratado poco en el cine. Sólo se me ocurren Laberinto de pasiones o Días contados. Los bares de Malasaña, antes de que se convirtiera en el barrio trendy dedicado al comercio que es ahora. Los pisos antiguos, con las escaleras de madera, las habitaciones desnudas, los colchones en el suelo. Las pensiones. No sólo el Madrid de la droga y los dealers, o el Madrid de la movida que reniega de la movida. También el Madrid de los estudiantes izquierdosos, comprometidos, artistas de finales de los ochenta y principios de los noventa. Y los chicos de barrio de familias progres (Cuatro Caminos, Argüelles, Chamberí) que probaron la droga. El Madrid de Tierno, las salas de conciertos, las noches largas, el rock, los 15.000 yonquis, las chabolas. El Madrid castizo y moderno en el sentido baudelairiano. El Madrid pueblerino. La ciudad más divertida del mundo, como decían en Laberinto.


Las fotos de García-Álix me lo han recordado. Hay mucha camaradería en sus imágenes. Muchos amigos, se nota que conoce a los retratados. Miradas sinceras, orgullosas, nunca esquivas. Hay perros gatunos, sillas sencillas y arrogantes, jeringuillas que no penetran, acompañan. Grises sin sombras. No retrata el underground. Se retrata a sí mismo. Su estética me gusta, es muy Varvatos.


Su serie de China no me convenció. Parece una imitación de sí mismo. Pero supongo que no puede seguir retratando un Madrid que ya no existe.


domingo, 18 de enero de 2009

El amor y otros desastres

“Maybe true love is a decision. You know, a decision to take a chance with somebody. To give to somebody. Without worrying wether they'll give anything back. Or if they're gonna hurt you, or if they really are the one. Maybe love isn't something that happens to you. Maybe it's something you have to choose” (Jack, personaje interpretado por Brittany Murphy)

El viernes por la noche se presentó Eva en casa con dos botellas de vino. Cuando llegó Carlos fuimos a avituallarnos de munición (patatas fritas, Ben&Jerry’s y mucho, mucho hielo para el final) y nos pasamos por el Diurno a sacar una película, comedia romántica, of course: El amor y otros desastres (Love and Other Disasters, 2007).

Con el acento de Meryl Streep doblada en Memorias de África: yo tenía una reputación en aquel videoclub…

Como en toda pijama party que se precie, la peli sólo la vimos a medias, y acabamos hablando y bebiendo y riéndonos de nosotros mismos a carcajadas. Pero no tenía mala pinta, la película. La tesis: love is not an event, it’s a process.

(Hoy leo en El País que "los etólogos creen probable que el amor humano haya evolucionado a partir del ritual de elección de parejas o cortejo de atracción típico de los mamíferos (...) Son los signos de un alto nivel de dopamina en los circuitos de placer del cerebro". Claro que al articulista se le va y acaba hablando de la inhalación de oxitocina para confiar más en la amabilidad de los extraños (sé de más de uno que no la necesitará) o productos que se venden por Internet como el Enhanced Liquid Trust para mejorar los resultados en tus citas)

En la película, Brittany trabaja en U.K. Vogue, tiene un compañero de piso gay, una amiga aristócrata que está siempre fumando y bebiendo… vamos un cuadro, pero me encanta.

Tiene escenas memorables, como la de la terapeuta, que empieza con el típico chiste de terapeutas: “Denial is not a river in Egypt” y termina con la teoría de las relaciones por peos: “Relations are best messured by farting”. Me identifiqué mogollón con la primera fase, “The conspiracy of silence”, o incluso antes, stuck in the pre-relationship moment of infatuation. Me encanta esa palabra. También salía en una de las películas de Mitchell Liesen: just momentary infatuation.

“Stop living your life like you're in some kind of movie”.

viernes, 16 de enero de 2009

Marcado por el odio

Parece que la película me perseguía. Leí buenas críticas hace poco, la acaban de editar en DVD, dudaba entre comprarla o sacarla de videoclub, incluso la pusieron en el TCM hace dos días, pero vi que también la hacían ayer en la Filmoteca, así que ya estaba decidido mi pequeño (comparado con el de Pepa) homenaje a Paul.



La cola de la filmo echa una peste, y no me refiero a la fama de poco aseados que tienen los cinéfilos, que ríete tú del Meatpacking District en N.Y. Un olor a pollo, cerdo y despojos que echa para atrás. Como la película es de boxeo, me dije, no hay olor que por bien de la ambientación no venga. Ya veremos cuando toque Melodías de Broadway.

El cine Doré para mí gusto sólo tiene otro fallo y es que no dejan fumar en la cafetería. Claro que tampoco es ese sitio donde las señoras pueden llevar sombrero, como anunciaba su publicidad cuando se inauguró. Tuve suerte y no me tocó nadie delante. No puedo decir lo mismo de mi izquierda. Llegó una pareja de cansinos con este diálogo:

- ¿Qué hiciste al final con lo de Telefónica?
- No, si al final los de Vodafone resulta que también colaboran con Israel.
- (Irónico) Yo también lo haría. De hecho, tengo muchos amigos sionistas agregados en el Facebook. Si montara una empresa, no tendría ese tipo de escrúpulos.
- Pues yo miraría tu código de barras y si aparece el 729, también te haría boicot.

La película: maravillosa. No es tan arty como esperaba. Con ese ritmo que leí tiene la primera parte. A mí me pareció toda muy homogénea. Paul tiene de italiano lo que yo de irlandés, pero bueno, el acento le sale muy bien. Sal Mineo está espectacular. Es una de esas historias bigger than life de hombre hecho a sí mismo que intenta salir del submundo…

Se acaba la primera bobina. Mientras la cambian, la pareja de al lado:

- Qué vergüenza. Y esto es la Filmoteca Nacional.
- (Nada irónico) Deberían pagarnos por venir.



Marcado por el odio es un título un poco negativo. En inglés es Somebody up there loves me (Alguien ahí arriba me quiere), que es como más positivo. La última parte de la película intenté aguantar las lágrimas porque es muy emocionante cuando está en el último combate y todo su barrio, el East Side, está pendiente de la victoria. No pude.


2017: tibio y desafecto

Ay, que ya nadie se acuerda de 2017. Aquí va mi resumen: Lo mejor del año  * La frase de "Juego de Tronos": “Maybe it real...