
Lástima que el texto (de Pau Miró) no estuviera a la altura. Le faltaba carga dramática o quizá poesía o qué sé yo lo que le faltaba. La típica historia de puta redimida.
No basta con sentarte en un bar a escuchar a las putas hablar para hablar como una puta.
Está gracioso lo de que busque los clientes en los museos (sobre todo en el CaixaForum) y la Universidad, esa, la de aquí al lado.
Las interpretaciones muy de método. María Valverde está estupenda, un poco Pe, pero muy bien. Tiene cuerpazo. Víctor Clavijo, correcto. Toni Cantó, menos.

Durante la obra suena música de Estopa, Abigail, Terence Trent D’Arby (sic), El Bicho, Buika y un grupo nuevo que se llama Naranja Toscano, que deben ser amigos porque tampoco es para tanto. Les he añadido un poco de Bambino, Antònia Font, Manu Chao y Granados, por si alguien quiere darle un toque ravalero a su casa (ver comentarios).