martes, 12 de julio de 2011

Vinos

El mismo vino no sabe siempre igual. Depende de la compañía (en la mesa y en el plato), del día que haya hecho (si ha llovido, si hace viento, si has tomado el sol), del modelito que lleves puesto (fundamental, los zapatos), de la copa, de la conversación y la temperatura (en invierno lo puedes dejar fuera, pero en verano es recomendable servirlo a 15 grados –para ello, mételo en la nevera 45 minutos antes de servirlo si lo acabas de comprar, o en el cajón de la misma envuelto en papel de periódico durante 5 horas si lo compraste esta mañana). Los precios pueden parecer irracionalmente exuberantes, pero teniendo en cuenta el precio de los combinados en Madrid, para lo demás Mastercard.

Bassus Pinot Noir: Con la cruz de las Hispano Suizas presidiendo el tapón, este vino dicen que tiene notas de cuero, fósforo, piel de animal, sándalo, grafito, mina, pimienta negra, regaliz, cuarzo… ¿Hay algo que importe más? La Pinot Noir es una uva que no se cultiva mucho en España, es más propia de la Borgoña y no sé si recuerdo bien pero creo que era la que obsesionaba a los protagonistas de Entre copas en su particular road-movie-alcohólica –estamos-trabajando-en-ello. Un vino diferente para los que estén necesitados de nuevas sensaciones (22 euros).



QS2: Vino de alta expresión de baja gama (es el hermano pequeño del Quinta Sardonia). Peter Sisseck (famoso por su trabajo con el Hacienda Monasterio de Pingus) es un danés al que se le ha puesto modernizar los Ribera del Duero. Es un vino fuerte, diferente también y con una gran RCP, relación calidad-precio (18 euros).



Psi 2008: Otro vino fuerte y moderno-moderno de Dominio de Pingus. No lo pude apreciar bien porque lo acompañamos de un steak tartar excesivamente aderezado, pero seguro que está buenísimo (35 euros).



Licinia 2008: Probablemente el mejor vino de Madrid. Lo que sí es cierto es que tiene una de las botellas más hermosas a las que me he agarrado últimamente. No tiene mucha nariz, pero de sabor está estupendo. Con un arroz con rape y mollejas, ha terminado de dar al traste con mi operación trikini-obregón (25 euros).



Pago de Vallegarcía Syrah: De la bodega del empresario Alfonso Cortina (el de Repsol), este vino de los Montes de Toledo es de los mejores syrah que ha probado últimamente. De todas formas, de esta bodega todo es recomendable, ver también el siguiente (21 euros).



Pago de Vallegarcía Viognier: Un blanco exquisito de una uva rara-rara en España, la Viognier. Ideal para acompañar comida asiática, de cocina tailandesa, por ejemplo (16 euros).



Martinet Bru Priorat: Se le nota el toque femenino de Sara Pérez en el coupage, la etiqueta es divina, eso sí, búscalo en otro sitio porque el precio en el Corte Inglés está hiperinflado (18 euros).



Juan Gil 2009: Sigue siendo el mejor toque de vainilla en un vino excelente a un precio ídem. Jumilla forever (10 euros)

2 comentarios:

J. dijo...

¡Gracias!

Ya tengo recomendaciones para las visitas familiares durante un buen tiempo...

Anónimo dijo...

¡A probarlos! Te recomiendo uno de la tierra que nos une... algún tinto de la Bodega Cortijo Los Aguilares de Ronda. Y otro de mi tierra, que también nos une..., Delirio de la bodega Muñana (qué me gusta el nombre). Besitos, Pilu

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